¿Por qué nos perderemos como niños bajo las sabanas del telo, beso a be, so. Mientras en la casa el abuelo se enrolla y se desenrolla de la cortina, donde yo. Le beso las axilas,
Escondo a la tía mogólica en la pecera, antes que lleguen los cobradores de la guerra. Donde yo, pero no, nos entretenemos peinando rizos de cíngaro, haciendo pelear a los perros de la otra cuadra contra bolivianos indocumentados. Por un techo, un pasaporte truchado. Una noche con la tía. El abuelo sale de casa en bicicleta. Parte. Hacia un barrio entrado en años. El abuelo sale en bicicleta, cruza el patio de su vieja Europa.

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