Tengo mas frío que Walt Disney

y en la televisión dicen que esto va a seguir así toda la semana.
Del otro lado de la cama mi mujer abriendo la boca
como un hipopótamo al punto de dislocarse la mandíbula.
Todavía sigue siendo hermosa,
a pesar de los años del dengue que le pasaron por encima.
Pero su aliento es toxico.
Es increíble.
Parece que tiene una axila en la boca.
Parece que recién viene de hacerle un fellatio
a un linyera muerto.
El gato hace ruido con la boca cuando come.
Afuera, empiezan a aparecer las primeras luces de un día que comienza
con una verdad que camina, a lagrimas de almeja.
Al frente de la cama, el televisor permanece encendido,
haciendo inútiles todas las maravillas de la condición humana.
Y eso es todo lo que tengo para decir.